Por Alexander Bonilla
Mientras el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, sostuvo reuniones en la Casa Blanca con el presidente Donald Trump para abordar temas de migración y seguridad, diversos salvadoreños radicados en Estados Unidos aprovecharon la ocasión para pedirle que gestione una solución para el Estatus de Protección Temporal (TPS), del que dependen miles de familias.
La preocupación creció luego de que el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) recordara que la autorización de empleo para beneficiarios salvadoreños del TPS tiene una fecha próxima de vencimiento, lo que mantiene en incertidumbre a quienes viven y trabajan legalmente en Estados Unidos bajo este programa.
Organizaciones comunitarias y líderes de la diáspora han señalado que Bukele mantiene una relación cercana con la administración Trump, por lo que consideran que podría utilizar ese canal para solicitar una prórroga o una solución permanente que brinde estabilidad a los salvadoreños protegidos por el TPS. En redes sociales y entrevistas con medios hispanos, varios migrantes han expresado que esperan que el mandatario «no se olvide de la diáspora» y coloque este tema entre sus prioridades durante sus encuentros con funcionarios estadounidenses.
No sería la primera vez que Bukele interviene en favor del programa. En 2019, durante su primer mandato, solicitó al entonces presidente Donald Trump mantener vigente el TPS para los salvadoreños y posteriormente anunció que el beneficio continuaría temporalmente.
Aunque hasta el momento no se ha informado públicamente que el TPS haya formado parte de la agenda oficial de la reunión entre ambos mandatarios, la comunidad salvadoreña en Estados Unidos insiste en que la continuidad de este programa representa una prioridad para miles de familias que han construido su vida en el país durante más de dos décadas.


