Oakland avanza hacia una nueva ley para reforzar la protección de los inmigrantes

Por Alexander Bonilla

OAKLAND, California. — La ciudad de Oakland está a punto de dar un nuevo paso para consolidar sus políticas de protección a la comunidad inmigrante, luego de avanzar una propuesta que busca reunir en una sola legislación varias medidas adoptadas durante las últimas cuatro décadas.

La iniciativa pretende fortalecer el carácter de Oakland como ciudad santuario y establecer por ley los límites de colaboración entre las autoridades locales y los agentes federales de inmigración.

Entre las disposiciones contempladas se encuentra la prohibición para que empleados y departamentos municipales utilicen recursos de la ciudad para apoyar operativos migratorios, compartan información sobre el estatus migratorio de residentes o recopilen ese tipo de datos, salvo en los casos en que exista una obligación establecida por la legislación federal.

Las autoridades locales también buscan garantizar que las personas puedan acceder a servicios municipales sin temor a revelar su situación migratoria cuando esta información no sea legalmente requerida.

La propuesta llega después de años de políticas implementadas en Oakland para respaldar a personas inmigrantes y refugiadas. Según funcionarios de la ciudad, el objetivo es convertir esas medidas en una normativa única que facilite su aplicación y cumplimiento.

La alcaldesa Barbara Lee defendió la iniciativa y aseguró que Oakland continuará protegiendo los derechos civiles y humanos de sus residentes, independientemente de su estatus migratorio.
Organizaciones comunitarias también han expresado su respaldo, señalando que el temor a posibles acciones migratorias ha afectado la asistencia escolar y la actividad económica en algunos sectores de la ciudad.

Representantes de la comunidad mencionaron particularmente el impacto en Fruitvale, donde aseguran que el ausentismo escolar aumentó considerablemente durante el último año académico y que algunos negocios han registrado una reducción en sus ventas.
La medida ya superó una primera votación y deberá recibir una segunda aprobación del Concejo Municipal para convertirse en ley. De ser ratificada, las nuevas disposiciones entrarían en vigor de manera inmediata.

BaCon esta legislación, Oakland busca reforzar su política de ciudad santuario y establecer de forma más clara las responsabilidades de sus departamentos y empleados frente a las acciones de las autoridades federales de inmigración.

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