Por Alexander Bonilla
La selección de Noruega sigue escribiendo una de las historias más sorprendentes del Mundial 2026. Con un Erling Haaland determinante, el conjunto escandinavo eliminó a Brasil y se clasificó a los cuartos de final, consolidándose como una de las grandes revelaciones del torneo.
Aunque la estrella del Manchester City volvió a acaparar los reflectores por su presencia constante en el área y su capacidad para desequilibrar a la defensa brasileña, el triunfo fue también el reflejo de un equipo sólido, disciplinado y convencido de su propuesta. Cada balón que pasó por los pies de Haaland generó peligro y obligó a Brasil a jugar bajo presión.
La victoria representa un momento histórico para el fútbol noruego, que nunca había llegado tan lejos con una generación capaz de competir de tú a tú contra las potencias tradicionales. Ahora, con Haaland como líder y referente, Noruega se perfila como un rival que nadie quería enfrentar en la recta final del campeonato.
El sueño mundialista continúa para los nórdicos, y mientras las favoritas caen una tras otra, Noruega demuestra que ya no es una sorpresa: es una candidata seria.



