Por Alexander Bonilla
El flujo de dinero que los salvadoreños envían desde el extranjero comenzó a mostrar señales de debilitamiento. En junio, las remesas familiares sumaron $850.83 millones, una cifra inferior a los $865.38 millones recibidos durante el mismo mes de 2025.
La reducción fue de $14.55 millones, equivalente a una caída interanual del 1.68%, según las cifras más recientes del Banco Central de Reserva (BCR). Se trata de la primera disminución registrada en un mes desde junio de 2024.
El crecimiento acumulado todavía es positivo
Aunque junio cerró con una reducción, el balance del primer semestre aún refleja un aumento en el dinero enviado por los salvadoreños en el exterior.
Entre enero y junio de 2026, El Salvador recibió $5,060.6 millones en remesas, un 4.5% más que los $4,841.39 millones registrados durante el mismo periodo del año anterior.
Sin embargo, el ritmo de crecimiento se ha ido reduciendo progresivamente. Después de aumentar 12.3% en enero, las remesas crecieron 4.7% en febrero y apenas 2.6% en mayo, hasta llegar a la contracción registrada en junio.
2025 marcó un escenario difícil de repetir
Para el economista Otto Rodríguez, la comparación con el año pasado explica parte de la reducción. En 2025, El Salvador recibió un monto récord de remesas, cercano a los $10,000 millones.
Según el análisis citado, las políticas migratorias implementadas en Estados Unidos generaron preocupación entre algunos inmigrantes, lo que llevó a varias personas a enviar anticipadamente parte de sus ahorros a sus familiares en El Salvador.
El escenario de 2026, sin embargo, sería diferente. Rodríguez considera que la ausencia de un flujo similar de migrantes y deportaciones, junto con señales de desaceleración de la economía estadounidense, podría continuar presionando a la baja el crecimiento de las remesas durante los próximos meses.
Estados Unidos sigue siendo el principal origen
La remesa promedio enviada durante junio fue de $363.70. Estados Unidos se mantuvo como el principal país de origen de estos recursos, seguido por Canadá, España e Italia.
En cuanto a los principales destinos dentro de El Salvador, San Salvador, San Miguel, Santa Ana y Usulután concentraron los mayores montos recibidos.
La mayoría del dinero, un 59%, fue cobrado directamente en ventanilla. Otro 36.3% fue depositado en cuentas bancarias, mientras que el resto se distribuyó entre transferencias en efectivo, billeteras digitales de criptomonedas y recargas de teléfonos móviles.
El TPS añade incertidumbre al panorama
Los datos se conocen mientras continúa la incertidumbre sobre el futuro del Estatus de Protección Temporal (TPS), beneficio migratorio que ha permitido a unos 170,000 salvadoreños permanecer legalmente en Estados Unidos.
El programa, vigente para los salvadoreños desde hace más de dos décadas, enfrenta un nuevo escenario mientras se acerca el plazo relacionado con su continuidad.
Aunque las remesas todavía mantienen un crecimiento acumulado en 2026, su desaceleración representa una señal importante para la economía salvadoreña, altamente dependiente del dinero enviado por sus ciudadanos desde el exterior.



