Por Alexander Bonilla Paz
La captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas de Estados Unidos la madrugada del 3 de enero desató una ola de reacciones entre la diáspora venezolana en todo el mundo, con celebraciones en ciudades de Estados Unidos, Europa y América Latina marcadas por gritos de “¡Libertad!”, banderas tricolores y cánticos de esperanza por un futuro diferente para Venezuela.
En Miami y el sur de Florida, lugar que alberga una de las comunidades venezolanas más numerosas fuera de su país, cientos de personas se reunieron desde temprano frente a locales y plazas emblemáticas, ondeando banderas de Venezuela y Estados Unidos, entonando el himno nacional y coreando consignas que reflejaban euforia y alivio tras conocerse la noticia.
La escena se replicó en España, donde miles de venezolanos residentes en Madrid se congregaron frente al Consulado y en la Puerta del Sol para expresar su alegría. Entre abrazos, cantos y mensajes de expectativa por un cambio político, muchos destacaron que esperaban desde hace años un desenlace que pusiera fin al régimen de Maduro, considerado por ellos como opresivo y culpable de la crisis que los llevó a emigrar.
También en otras capitales latinoamericanas, como Santiago de Chile y Lima, grupos de venezolanos salieron a las calles a celebrar la caída del exmandatario, coreando consignas de libertad y expresando su anhelo de ver a su país reencontrarse con la democracia tras años de dificultades políticas y sociales.
No solo ciudadanos comunes se hicieron sentir: en redes y entrevistas, figuras de la cultura venezolana en el extranjero, como el cantante Carlos Baute desde España, se unieron a las voces de júbilo calificando la captura como un momento histórico y un alivio tras años de división.
.Aunque las celebraciones están llenas de emoción y esperanza, muchos venezolanos también expresaron cautela ante lo que pueda venir, dejando claro que, pese a la alegría del momento, aún hay incertidumbre sobre el camino que seguirá Venezuela y las condiciones para una transición pacífica y democrática.






