Por Alexander Bonilla
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) implementó un incremento en las tarifas de su servicio de procesamiento premium, una opción que permite acelerar la revisión de ciertas solicitudes migratorias, incluidas algunas relacionadas con la obtención de la Green Card y visas de trabajo.
Las nuevas tarifas entraron en vigor el 1 de marzo de 2026 y afectan a empleadores y profesionales extranjeros que recurren a este mecanismo para recibir una respuesta más rápida sobre sus solicitudes migratorias en Estados Unidos.
Entre los cambios más relevantes se encuentra el aumento del costo para el procesamiento acelerado del Formulario I-140, utilizado para peticiones de residencia permanente basadas en empleo. El precio pasó de $2,805 a $2,965 para categorías laborales como EB-1, EB-2 y EB-3, que suelen ser utilizadas por profesionales altamente calificados, investigadores y trabajadores especializados.
El ajuste también impacta solicitudes relacionadas con visas de trabajo temporales presentadas mediante el Formulario I-129. Programas ampliamente utilizados por empresas estadounidenses, como las visas H-1B visa y L-1 visa, ahora deberán pagar la misma tarifa de $2,965 si desean acceder al servicio prioritario.
Otros programas también experimentan cambios. Las solicitudes de procesamiento acelerado para trabajadores temporales con visa H-2B visa y para trabajadores religiosos con visa R-1 visa aumentaron de $1,685 a $1,780.
Según el USCIS, el incremento busca fortalecer los recursos de la agencia y ayudar a reducir los retrasos acumulados en el sistema migratorio, que durante los últimos años ha enfrentado un alto volumen de solicitudes.
La agencia también advirtió que cualquier petición enviada con las tarifas anteriores será
rechazada automáticamente, lo que podría provocar retrasos para quienes dependen del procesamiento premium para comenzar un empleo o mantener su estatus migratorio en el país.
Aunque el servicio sigue siendo opcional, el aumento en los costos representa un gasto adicional tanto para empresas que contratan talento extranjero como para profesionales que buscan acelerar sus procesos migratorios en Estados Unidos.



