Washington, 18 de mayo. — En un inesperado giro en la retórica política estadounidense, el expresidente Donald Trump envió este domingo un mensaje de solidaridad a Joe Biden, luego de que se conociera que el exmandatario demócrata fue diagnosticado con un cáncer de próstata con metástasis en los huesos. El mensaje ha generado reacciones diversas entre la comunidad latina que reside en Estados Unidos, sorprendida por el tono conciliador de Trump hacia su antiguo rival.
“Melania y yo estamos tristes al enterarnos del reciente diagnóstico médico de Joe Biden… Le deseamos una pronta y exitosa recuperación”, escribió Trump en su red Truth Social. La declaración llega a pocos días de que la oficina de Biden confirmara que el cáncer detectado es de carácter agresivo, pero que responde positivamente a tratamientos hormonales, lo que abre la puerta a posibles opciones médicas eficaces.
El diagnóstico de Biden, quien dejó la Casa Blanca en enero pasado a los 82 años, ha encendido las alarmas sobre su estado de salud, especialmente entre quienes lo apoyaron durante su mandato. En particular, muchos latinos que vieron en Biden una figura aliada en temas migratorios y laborales, ahora expresan su preocupación por su bienestar y el legado que deja tras retirarse de la contienda electoral en 2024.
Trump, conocido por sus frecuentes burlas a Biden —a quien llamaba “el dormilón”— y sus críticas constantes durante los últimos años, sorprendió con un tono más humano y menos confrontativo. A pesar de haber derrotado a la vicepresidenta Kamala Harris en las elecciones de noviembre pasado, su mensaje podría ser interpretado como una estrategia para apelar a un electorado más amplio, incluido el votante latino moderado.
La noticia también reabre el debate sobre la edad y la salud de los líderes políticos en Estados Unidos, donde dos de las figuras más relevantes del escenario electoral superan los 75 años. Mientras la familia Biden evalúa opciones de tratamiento, miles de latinos en el país observan con atención no solo la evolución de su salud, sino también el impacto que esto podría tener en el futuro del Partido Demócrata y sus políticas hacia las comunidades inmigrantes.


