Por Alexander Bonilla
El presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, ofreció este sábado una conferencia de prensa desde su residencia en Mar-a-Lago, Florida, en la que aseguró que Nicolás Maduro fue capturado tras una operación ejecutada por fuerzas estadounidenses en territorio venezolano.
Durante su intervención, Trump afirmó que la acción fue el resultado de meses de planificación y tuvo como objetivo desmantelar lo que calificó como una “estructura criminal” encabezada por el mandatario venezolano. Según explicó, la operación incluyó movimientos coordinados de fuerzas especiales y permitió la detención de Maduro y su esposa, Cilia Flores, sin ofrecer mayores detalles operativos.
Trump señaló que el exmandatario venezolano habría sido trasladado fuera de Venezuela y que enfrentará cargos penales en Estados Unidos, principalmente relacionados con narcotráfico, conspiración criminal y presuntos vínculos con organizaciones ilegales internacionales. Indicó que el proceso judicial se llevaría a cabo en tribunales federales.
En la conferencia, el presidente estadounidense defendió la legalidad y necesidad de la operación, argumentando que se trató de una acción para proteger la seguridad nacional de Estados Unidos y frenar el flujo de drogas hacia el país. También aseguró que la intervención se realizó con el objetivo de evitar un mayor deterioro de la situación humanitaria y política en Venezuela.
Trump adelantó que Washington evaluará su papel en el futuro político y económico de Venezuela, incluyendo posibles medidas para apoyar una transición institucional y la recuperación de sectores estratégicos como el petrolero.
El anuncio provocó reacciones inmediatas a nivel internacional. Mientras algunos líderes políticos celebraron la supuesta captura de Maduro, otros gobiernos condenaron la acción y advirtieron sobre una violación de la soberanía venezolana, llamando a evitar una escalada del conflicto en la región.
Hasta el momento, no ha habido confirmación independiente de los hechos descritos por Trump, y autoridades venezolanas no han emitido una respuesta oficial sobre las declaraciones realizadas desde Mar-a-Lago.



