Por Alexander Bonilla
La tensión en Medio Oriente escaló drásticamente este martes luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtiera que “una civilización entera podría morir esta noche” si Irán no acepta un acuerdo antes del plazo fijado para las 8 p.m. en Washington. La amenaza ocurre mientras continúan los bombardeos y ataques cruzados en el marco del conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos, con el estrecho de Ormuz como punto central de la disputa.
Según reportes de The Associated Press, Irán rechazó una propuesta de alto al fuego de 45 días, asegurando que solo aceptará un final permanente de la guerra. Mientras tanto, Trump elevó su discurso al afirmar que consideraría ataques masivos contra infraestructura crítica iraní, incluyendo plantas eléctricas y puentes, en caso de que Teherán no reabra el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio global de petróleo.
En las últimas horas, Israel confirmó ataques a puentes y vías ferroviarias dentro de Irán, asegurando que esas rutas son utilizadas por la Guardia Revolucionaria para transportar armas y materiales militares. La población civil también vive momentos de angustia: residentes de Teherán han comenzado a almacenar agua y cargar teléfonos ante el temor de cortes masivos de electricidad y comunicaciones, mientras algunos intentan huir hacia el norte del país buscando zonas con más recursos naturales.
El conflicto ya genera repercusiones internacionales. En Líbano, el Ministerio de Salud reportó más de 1,500 muertos y más de un millón de desplazados por los enfrentamientos entre Israel y Hezbollah. Además, el nerviosismo económico se reflejó en el alza del petróleo y leves caídas en Wall Street, aunque los mercados se mantienen relativamente estables por la expectativa de posibles negociaciones de última hora.
En paralelo, se registraron nuevos incidentes de violencia regional: un misil iraní impactó un edificio de telecomunicaciones en Emiratos Árabes Unidos, dejando dos heridos, mientras Turquía informó de un ataque armado en las afueras del consulado israelí en Estambul. Con el reloj avanzando hacia el plazo impuesto por Washington, el mundo observa con incertidumbre si la región se encamina a una ofensiva de gran escala o a una salida diplomática de último minuto.



