Por Alexander Bonilla Paz
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su gobierno asumirá el control de Venezuela de manera temporal, argumentando la necesidad de garantizar una transición democrática “ordenada y justa”, en medio de fuertes acusaciones contra el Estado venezolano por el manejo de activos petroleros.
Durante un discurso leído desde la Casa Blanca, Trump acusó a Venezuela de haberse apropiado de manera unilateral de petróleo, activos y plataformas pertenecientes a empresas estadounidenses, lo que —según afirmó— provocó pérdidas de miles de millones de dólares para su país.
“Venezuela se apoderó y robó unilateralmente petróleo, activos y plataformas estadounidenses, lo que nos costó miles y miles de millones de dólares. Esto constituyó uno de los mayores robos de propiedad estadounidense en la historia de nuestro país”, declaró el mandatario.
En ese contexto, Trump sostuvo que Estados Unidos gobernará Venezuela de forma provisional hasta que se establezcan las condiciones necesarias para un cambio político estable. “Vamos a gobernar el país hasta que se pueda hacer una transición ordenada, propia. Queremos paz, justicia para la gente de Venezuela”, afirmó.
El presidente no detalló los mecanismos ni la duración de esta administración temporal, pero dejó claro que la industria petrolera será un eje central del proceso de transición, al considerar que su recuperación es clave tanto para la estabilidad del país sudamericano como para los intereses estratégicos de Estados Unidos.
Las declaraciones han generado reacciones encontradas a nivel internacional, mientras se espera mayor claridad sobre el alcance político, económico y legal de las medidas anunciadas por Washington.



