Por Alexander Bonilla
Washington, D.C. — Una poderosa tormenta invernal denominada Fern ha barrido con fuerza gran parte de los Estados Unidos desde finales de la semana pasada, dejando un saldo de múltiples fallecidos, interrupciones masivas en transporte y extensos cortes de energía, según informes de meteorología y medios internacionales.
Viernes 23 de enero
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) lanzó advertencias de clima invernal mientras Fern comenzaba a formarse y desplazarse desde las Montañas Rocosas hacia el centro del país, con pronósticos de nieve, aguanieve y temperaturas extremadamente bajas que afectarían amplias zonas.
Sábado 24 de enero
El temporal se intensificó:
Cancelaciones aéreas: Más de 3,000 vuelos fueron cancelados y casi 3,000 más se retrasaron según datos de aeropuertos en Chicago, Denver y otras ciudades.
Ciudades en alerta: Se emitieron estados de emergencia en varios estados del sur y centro de EE. UU., como Texas y Mississippi, ante la cercanía de la tormenta.
Domingo 25 de enero
La tormenta ya cubría un territorio enorme:
Más de 140 millones de personas bajo aviso desde Nuevo México hasta Nueva Inglaterra, con nieve y hielo acumulándose en carreteras y pistas de aeropuerto.
Transporte paralizado: Más de 11,000 vuelos cancelados a nivel nacional, uno de los peores días de cancelaciones desde 2020.
Temperaturas extremas: Sensaciones térmicas bajo cero en varias regiones, con riesgo de congelamiento.
Lunes 26 de enero
Vidas perdidas y apagones: Autoridades reportaron al menos 14 muertos por incidentes relacionados con la tormenta y más de 800,000 hogares sin electricidad en estados como Tennessee, Mississippi y Luisiana.
Cancelaciones y caos: Continúan las cancelaciones de vuelos y las condiciones climáticas complican la recuperación y movilidad en muchas zonas.
Pronóstico extendido: El NWS advierte que las temperaturas extremadamente frías y el hielo persistirán varios días más, manteniendo el riesgo para carreteras, infraestructura eléctrica y seguridad pública.
Impactos generales
La tormenta ha afectado a más de 200 millones de personas y generado interrupciones en transporte aéreo, terrestre y ferroviario.
Las condiciones han sido descritas como una de las peores tormentas invernales en años, con riesgos continuos de hielo intenso y frío extremo a medida que el sistema se desplaza hacia el Atlántico.


