La compañía busca reactivar la demanda tras la pérdida del crédito fiscal y las críticas hacia Elon Musk.
California. — En medio de un panorama desafiante para la industria de los autos eléctricos, Tesla dio un giro estratégico al presentar versiones más accesibles de sus modelos Model Y y Model 3, con el propósito de atraer nuevos compradores y compensar la reciente caída en sus ventas.
El Model Y se ofrecerá ahora por un precio inicial cercano a los 39,990 dólares, mientras que el Model 3 tendrá una variante más sencilla que rondará los 35,000 dólares. Ambas unidades reducen características de lujo y funciones automatizadas, pero mantienen la autonomía y el rendimiento que distinguen a la marca.
El movimiento llega en un momento clave: las ventas de Tesla han disminuido durante gran parte del último año, afectadas por los boicots contra su director ejecutivo, Elon Musk, y por el fin del incentivo fiscal federal de 7,500 dólares para la compra de vehículos eléctricos en Estados Unidos.
Los inversionistas reaccionaron con cautela. Las acciones de Tesla retrocedieron un 2.5 % el martes, hasta los 441.08 dólares, después de haber subido con fuerza el día anterior debido a la expectativa generada por el anuncio.
Aunque los títulos de la compañía se mantienen cerca de sus máximos históricos, los reportes financieros muestran una caída en las ganancias y en las entregas globales, lo que presiona a Tesla a reinventarse frente a rivales como BYD, Ford y Rivian.
Con esta reducción de precios, Tesla intenta reavivar el interés de los consumidores y demostrar que sigue siendo una fuerza dominante en la transición hacia la movilidad eléctrica, incluso en un mercado que empieza a mostrar señales de saturación.



