Por Alexander Bonilla Paz
San Francisco ya encendió su espíritu navideño. Desde las luces del Embarcadero hasta las fachadas de Nob Hill, la ciudad combina tradición, arte y gastronomía para recibir a miles de visitantes en una de las épocas más animadas del año.
En Fisherman’s Wharf, los encendidos de árboles en PIER 39 y Ghirardelli Square marcan el inicio oficial de la temporada con música, fotografías y olor a chocolate caliente. Mientras tanto, los amantes de la música llenan el Davies Symphony Hall, en el Civic Center, donde la Orquesta Sinfónica de San Francisco presenta su tradicional serie de conciertos navideños.
En Nob Hill, los hoteles más emblemáticos se convierten en destinos turísticos por sí mismos: el Fairmont San Francisco instala una casa de jengibre de varios metros de altura, mientras el Ritz-Carlton y el Mark Hopkins ofrecen vistas privilegiadas del skyline iluminado.
El corazón de la ciudad, Union Square, vuelve a ser escenario de uno de los rituales más esperados: el patinaje bajo el gran árbol navideño. Y hacia el sur, en SoMa, el festival Illuminate SF transforma las calles y museos con más de 60 instalaciones de luz y color, consolidando a San Francisco como una galería al aire libre.
Con una oferta hotelera que va desde lo clásico hasta lo vanguardista, la ciudad invita a disfrutar una Navidad sin nieve, pero con mucho brillo y espíritu festivo.



