Por Alexander Bonilla Paz
La ciudad de Oakland dio un paso decisivo en su plan para reducir los choques graves y mortales al anunciar la fase final de preparación para la instalación de hasta 18 sistemas automáticos de control de velocidad, una medida respaldada por la Asamblea de California a través del proyecto de ley AB 645, aprobado en 2023.
Las cámaras comenzarán a colocarse entre finales de 2025 e inicios de 2026, con un periodo de advertencia de 60 días una vez que todos los dispositivos estén activos. Según las autoridades, las primeras citaciones formales se emitirán en primavera de 2026.
Un esfuerzo para reducir la violencia vial
De acuerdo con el Departamento de Transporte de Oakland (OakDOT), dos personas resultan gravemente heridas o pierden la vida cada semana en accidentes relacionados con exceso de velocidad, una tendencia que continúa afectando de manera desproporcionada a comunidades afroamericanas, latinas, adultos mayores, niños y residentes con discapacidades.
El programa forma parte de la iniciativa Safe Oakland Streets (SOS), que busca enfrentar la creciente violencia vial con herramientas tecnológicas que ya han demostrado su efectividad en otras ciudades del país.
Cómo funcionará el sistema
Las cámaras estarán ubicadas en corredores con altos índices de choques, cerca de escuelas, centros para personas mayores y áreas comerciales. El OakDOT analizó datos de más de 40 puntos antes de definir los 18 sitios definitivos, incluidos tramos de Martin Luther King Jr. Way, Foothill Boulevard, International Boulevard, San Pablo Avenue y 98th Avenue, entre otros.
El sistema incluirá varias garantías de equidad y privacidad:
Multas más bajas, que comienzan en $50 para quienes excedan el límite por 11 mph.
Opciones de reducción del 50 al 80% para personas con dificultades económicas.
Cero impactos en el historial del conductor, ya que no se trata de infracciones de movimiento.
Fotografías limitadas exclusivamente al vehículo, sin capturar rostros ni usar reconocimiento facial.
Eliminación de interacciones policiales en paradas de tráfico por velocidad.
Además, cualquier excedente económico generado deberá destinarse a medidas de mejora vial y tráfico calmado.
Qué se espera
Con la puesta en marcha del programa, Oakland busca un cambio cultural que fomente la conducción responsable y limite los comportamientos que diariamente ponen en riesgo a miles de residentes. Las autoridades enfatizan que la meta principal no es recaudar fondos, sino salvar vidas.
Quienes deseen mantenerse informados sobre el progreso del proyecto pueden registrarse a través del portal oficial de la ciudad.



