Por Alexander Bonilla Paz
Washington D.C. — Las autoridades confirmaron este jueves el fallecimiento de Sarah Beckstrom, una joven miembro de la Guardia Nacional de apenas 20 años, quien murió horas después de ser atacada durante un tiroteo ocurrido a pocas cuadras de la Casa Blanca. Su muerte ha generado conmoción en las fuerzas armadas y ha intensificado el debate nacional sobre seguridad en la capital.
Beckstrom, originaria de Virginia Occidental, había iniciado su servicio militar en 2023 y formaba parte del equipo asignado a labores de apoyo durante el feriado de Acción de Gracias. De acuerdo con informes oficiales, la joven resultó gravemente herida cuando un hombre armado abrió fuego contra ella y otro compañero mientras cumplían con tareas operativas en la vía pública.
Aunque fue trasladada de inmediato a un centro médico, los médicos no lograron salvar su vida. Durante una llamada con tropas desplegadas por el Día de Acción de Gracias, el presidente Donald Trump confirmó públicamente su muerte y expresó condolencias a su familia, describiéndola como “un talento prometedor y una servidora ejemplar”.
El ataque también dejó en estado crítico al sargento Andrew Wolfe, de 24 años, quien continúa recibiendo atención especializada.
Las autoridades identificaron al sospechoso como un ciudadano afgano de 29 años, actualmente detenido y enfrentando cargos federales por intento de asesinato y uso de arma de fuego en un delito violento. La investigación continúa para esclarecer si el ataque fue premeditado y si los militares eran su objetivo directo.
La comunidad militar de West Virginia ha mostrado su indignación y dolor por la pérdida de Beckstrom, recordándola como una joven disciplinada, solidaria y profundamente comprometida con su carrera.
En los próximos días se llevará a cabo un homenaje oficial en su honor.


