Alexander Bonilla Paz
La esperada secuela cinematográfica “Wicked: For Good” llegó con una propuesta más ambiciosa que simplemente adaptar el Acto II del musical de Broadway. La producción dirigida por Jon M. Chu introduce escenas inéditas, canciones nuevas, reescrituras clave y una mirada más profunda al viaje emocional de Glinda y Elphaba, reinventando algunos de los momentos más icónicos sin alterar el corazón de la historia.
La cinta arranca con un salto temporal de un año, mostrando a Oz bajo un nuevo orden: animales obligados a trabajar en la construcción del camino de ladrillos amarillos mientras Elphaba interviene en secreto para liberarlos. Esta línea narrativa crece con una secuencia inédita en la que un grupo de animales huye hacia las Tierras Más Allá de Oz, momento que desencadena el nuevo tema musical “No Place Like Home”.
Otra diferencia importante ocurre en Munchkinland. A diferencia de la obra teatral, el hechizo de Elphaba no le devuelve la movilidad a Nessarose: ahora la hace volar, un cambio que, según el equipo creativo, enfatiza la naturaleza del poder mágico y no la idea de “arreglar” a un personaje.
La película también transforma la dinámica en la Ciudad Esmeralda. La canción “Wonderful” deja de ser un número entre el Mago y Elphaba para convertirse en un dúo entre el Mago y Glinda, quienes intentan convencer a Elphaba de volver a la luz pública. Este momento coincide con otro giro: la boda de Glinda y Fiyero, una secuencia exclusiva del filme que eleva la tensión cuando Elphaba irrumpe tras descubrir animales encarcelados en el palacio.
En paralelo, el público ve por primera vez a Dorothy, aunque nunca su rostro. Solo se muestran su trenza y su clásico vestido azul, una decisión tomada para mantener el enfoque en la relación central entre Glinda y Elphaba.
La película además presenta el tema “Girl in the Bubble”, que expone el conflicto interno de Glinda al cuestionar su papel en una sociedad que comienza a derrumbarse. Su arco culmina cuando asume el liderazgo de Oz, expulsa al Mago, arresta a Madame Morrible y libera a todos los animales.
Finalmente, una escena añadida deja un misterio abierto: el Grimmerie se activa y se abre frente a Glinda, insinuando nuevas posibilidades para su magia y su futuro en Oz.
La producción promete seguir generando debate entre fans del musical, quienes encuentran en esta versión una lectura más amplia, visual y emocional del clásico teatral.



