Por Alexander Bonilla Paz
El diseño clásico vuelve a conquistar a los amantes de la fotografía. En Estados Unidos, tiendas especializadas como B&H han reportado un repunte en la demanda de cámaras sin espejo con estética retro, especialmente entre jóvenes creadores de contenido y fotógrafos aficionados que buscan equipos ligeros pero versátiles.
De acuerdo con expertos del sector, el interés no solo responde a la apariencia vintage, sino también a la creciente necesidad de cámaras compactas que acompañen la producción de videos cortos, vlogs y fotografía urbana. A diferencia de los teléfonos inteligentes, estos dispositivos ofrecen controles manuales y una calidad óptica superior sin sacrificar portabilidad.
Marcas como Fujifilm, Canon y Sony están aprovechando esta tendencia al lanzar modelos que combinan sensores de última generación con cuerpos inspirados en cámaras analógicas de los años 70 y 80. Además, los descuentos en equipos avanzados también han ayudado a dinamizar el mercado en un periodo donde la creatividad digital continúa en auge.
Analistas prevén que el cierre del año mantendrá esta tendencia, impulsado por las compras navideñas y el interés de nuevos creadores que buscan mejorar la calidad de sus contenidos para redes sociales.



