Washington D.C. — La Casa Blanca vivió este fin de semana una de sus tradiciones más vistosas del año con la celebración de Halloween en el Jardín Sur, donde miles de niños y familias fueron recibidos en medio de decoraciones otoñales, figuras gigantes de calabazas, luces y música en vivo.
El presidente Donald Trump y la primera dama Melania Trump encabezaron la bienvenida a los visitantes, quienes asistieron disfrazados para disfrutar de actividades lúdicas, presentaciones artísticas y la clásica repartición de dulces.
La residencia presidencial fue adornada con una extensa variedad de esculturas de calabazas talladas, arreglos de hojas secas y figuras temáticas colocadas sobre la fachada principal, creando un ambiente festivo que llamó la atención de medios nacionales e internacionales.
Una tradición con décadas de historia
Las celebraciones de Halloween en la Casa Blanca se remontan a mediados de la década de 1950, cuando el presidente Dwight D. Eisenhower organizó la primera recepción temática para niños. Desde entonces, cada administración ha aportado su propio toque, convirtiendo el evento en un momento simbólico de cercanía entre la presidencia y la ciudadanía.
Énfasis en la experiencia familiar
De acuerdo con la oficina de la primera dama, la intención de la decoración de este año fue destacar los colores cálidos del otoño y promover un ambiente “acogedor y tradicional”, inspirándose en elementos de la cosecha y festividades campestres.
“Queremos crear recuerdos alegres para los niños”, señaló la Casa Blanca en un comunicado. “Halloween aquí no solo trata de dulces, sino de celebrar la creatividad, la familia y la comunidad”.
Seguridad y logística
Por razones de seguridad, el acceso fue controlado y las familias asistieron mediante registro previo. Personal del Servicio Secreto y voluntarios guiaron los recorridos, que se prolongaron durante varias horas.
Mientras tanto, bandas escolares y agrupaciones infantiles pusieron el toque musical, complementando un ambiente pensado especialmente para los más pequeños.
Autor: Alexander Bonilla Paz


