Por: Alexander Bonilla Paz
La entrega de los beneficios del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), conocido como ‘cupones de alimentos’, volvió a quedar en el centro de la confusión este fin de semana, luego de que el gobierno federal pidiera a los estados detener los pagos completos y aplicar solo depósitos parciales mientras se espera una decisión judicial definitiva.
La instrucción más reciente provino del Departamento de Agricultura (USDA), la agencia que administra el programa. El mensaje llegó apenas días después de que el propio departamento indicara lo contrario: que enviaría el monto completo de los beneficios de noviembre. Esa contradicción llevó a que varios estados —incluyendo California, Pennsylvania, Hawaii, Washington, Oregon y Arizona— ya hubieran realizado depósitos completos a los beneficiarios antes del cambio de dirección.
Ahora, el USDA pide a los gobiernos estatales que reviertan o ajusten esos pagos, en cumplimiento con la suspensión temporal emitida por la jueza de la Corte Suprema Ketanji Brown Jackson. La magistrada frenó la orden de un juez federal en Rhode Island, quien había exigido que el gobierno desembolsara todos los fondos de SNAP para noviembre sin recortes.
El caso sigue en manos de un tribunal de apelaciones, que podría emitir su decisión en cualquier momento. Hasta entonces, la instrucción federal es clara: solo se debe entregar una parte del beneficio mensual, aunque no se especificó cuánto tiempo podría durar esta situación.
Impacto en la población
La medida afecta directamente a cerca de 41 millones de personas en todo el país que dependen de SNAP para cubrir sus necesidades básicas de alimentación. Organizaciones comunitarias advierten que la incertidumbre sobre el monto y la fecha de los depósitos podría profundizar la inseguridad alimentaria en hogares de bajos ingresos, especialmente en momentos en que los precios de la comida se mantienen elevados.
Estados en situación desigual
Mientras algunos estados deberán congelar o corregir pagos, otros aún no habían movido fondos y acatarán de inmediato la orden federal. Esto significa que, en la práctica, los beneficiarios recibirán cantidades distintas según el estado donde viven, al menos de forma temporal.
Lo que sigue
Mientras el litigio avanza, familias y organizaciones sociales piden claridad. Líderes comunitarios instan al gobierno a emitir instrucciones unificadas y a garantizar que ningún hogar quede sin recursos para alimentarse.
Por ahora, la recomendación para los beneficiarios es revisar sus tarjetas EBT y comunicarse con las oficinas locales de asistencia, ya que los montos podrían variar durante los próximos días.


