Alexander Bonilla Paz
Monterey County, California.— Luego de casi tres años de cierres intermitentes provocados por deslizamientos de tierra, el emblemático tramo de la Highway 1 que atraviesa Big Sur volvió a abrirse por completo al tránsito, marcando un hito para la movilidad y la economía de la costa central de California.
La reapertura se concreta tras la finalización de los trabajos en la zona conocida como Regent’s Slide, uno de los puntos más críticos del corredor. A partir del mediodía del miércoles, los vehículos pueden circular nuevamente sin restricciones entre el norte y el sur del estado, restableciendo la conexión costera entre el área de San Francisco y el condado de San Luis Obispo.
Autoridades estatales confirmaron que las labores de estabilización concluyeron antes de lo previsto, lo que permitió adelantar la fecha originalmente estimada para finales de marzo. Comerciantes y residentes de Big Sur fueron notificados con antelación para prepararse ante el esperado aumento de visitantes, especialmente en temporada alta.
El cierre prolongado se debió a una serie de deslizamientos ocurridos desde enero de 2023, que afectaron distintos puntos del trazado, entre ellos Paul’s Slide y posteriormente Regent’s Slide. Estas emergencias geológicas mantuvieron fragmentado el paso por largos períodos, obligando a desvíos extensos y afectando de manera significativa al turismo local.
Desde el gobierno estatal se destacó el esfuerzo técnico desplegado para recuperar la carretera, incluyendo el uso de maquinaria operada a distancia, refuerzos profundos de acero y sistemas avanzados de monitoreo para garantizar la seguridad de los trabajadores y la estabilidad del terreno.
Con la reapertura total, Highway 1 recupera su papel como una de las rutas escénicas más importantes de Estados Unidos y como eje fundamental para la actividad económica y social de Big Sur y las comunidades aledañas.



