Por Alexander Bonilla
La noche de Nochebuena dejó un momento que ya es parte de la historia de la lotería en Estados Unidos. Un boleto vendido en Arkansas acertó la combinación ganadora del Powerball y se hizo acreedor a un premio mayor estimado en 1,817 millones de dólares, el más alto entregado en lo que va del año.
El afortunado ganador podrá elegir entre recibir el monto total en pagos anuales o un pago único cercano a los 835 millones de dólares, antes de impuestos. De acuerdo con la Asociación de Loterías Multiestatales, se trata del segundo premio más grande jamás otorgado en el país, solo superado por un sorteo previo récord.
Este resultado pone fin a una racha de 47 sorteos consecutivos sin ganador, la más larga registrada por el Powerball. Además, marca un hecho poco común: no se entregaba el premio mayor en Nochebuena desde 2011, y solo en contadas ocasiones alguien ha ganado el jackpot durante las celebraciones navideñas.
La expectación fue nacional. Aunque el premio
principal cayó en Arkansas —estado que solo había registrado un ganador del Powerball anteriormente, en 2010—, otros jugadores también celebraron. Decenas de boletos en distintos estados lograron premios secundarios millonarios, confirmando que la noche dejó múltiples ganadores.
Los boletos del Powerball, con un costo de dos dólares, se comercializan en casi todo el país, y las probabilidades de ganar el premio mayor siguen siendo extremadamente bajas: una entre más de 292 millones. Aun así, esta Nochebuena volvió a demostrar que, para algunos, la suerte puede aparecer cuando menos se espera.


