Lo que parecía una tranquila madrugada en South Lake Tahoe terminó convertido en una escena digna de una comedia: un oso negro de gran tamaño fue sorprendido dentro de la heladería Camp Richardson, degustando nada menos que helado de fresa.
El intruso, bautizado por los oficiales como “Fuzzy”, fue descubierto detrás del mostrador, como si estuviera listo para atender a los clientes en el turno nocturno. Las imágenes difundidas por la Oficina del Sheriff del Condado de El Dorado muestran al animal apoyado con sus patas delanteras sobre la barra, en una pose que rápidamente se volvió viral en la comunidad.
Por suerte, la aventura terminó sin daños ni heridos: los agentes lograron guiar a Fuzzy hacia la salida y solo fue necesario limpiar un poco la tienda.
Las autoridades, entre risas, aprovecharon el episodio para recordar un punto serio: los encuentros con osos son cada vez más frecuentes en zonas residenciales cercanas a bosques y lagos, sobre todo cuando los animales buscan comida fácil atraídos por olores dulces.
En esta ocasión, el helado de fresa fue irresistible para Fuzzy, quien ahora ya tiene fama de tener el paladar más goloso de South Lake Tahoe.



