Por Alexander Bonilla
LOS ÁNGELES. — En una noche épica de béisbol, los Los Angeles Dodgers se impusieron 6-5 a los Toronto Blue Jays en un Juego 3 de Serie Mundial que quedará grabado en la historia por su duración, intensidad y dramatismo.
El héroe fue Freddie Freeman, quien conectó un jonrón solitario en la parte baja de la 18ª entrada, poniendo fin a una batalla que se extendió por 6 horas y 39 minutos, igualando el récord del partido más largo por entradas en la historia de la postemporada.
Freeman, que ya había protagonizado un final similar el año pasado ante los Yankees, volvió a brillar en el momento decisivo. Su batazo de 406 pies por el jardín central, frente al zurdo Brendon Little, desató la euforia de los más de 50 mil aficionados presentes en el Dodger Stadium.
El encuentro también tuvo otra figura monumental: Shohei Ohtani, quien volvió a romper marcas con dos cuadrangulares y una actuación ofensiva que reafirma su condición de fenómeno global del béisbol.
Con esta victoria, Los Ángeles toma ventaja 2-1 en la serie al mejor de siete y mantiene la posibilidad de coronarse en casa, algo que no logran desde 1963.
La noche evocó recuerdos del Juego 3 de la Serie Mundial de 2018, también en Dodger Stadium, cuando Max Muncy selló el triunfo en la 18ª entrada frente a los Red Sox. Siete años después, la historia se repitió con otro protagonista de los Dodgers y la misma magia angelina.
Freeman resumió el momento con una sonrisa: “Esto es lo que uno sueña de niño. Estar en el plato, juego empatado, Serie Mundial… y hacerlo frente a nuestra gente. Es indescriptible.”
Los Dodgers buscarán ampliar su ventaja este martes en el Juego 4, con la esperanza de acercarse aún más a un título que podría cerrarse, por fin, bajo el cielo de Los Ángeles.



