Por Alexander Bonilla // Imagen ilustrativa de The Belgrade
En el periodismo deportivo contemporáneo, pocas crónicas logran transformar una historia futbolística en una pieza casi literaria. Eso es precisamente lo que ocurre en el reportaje “The Accidental Hero of El Salvador”, firmado por el periodista Nebojša Marković en su serie “The Red Star in the Badge”, donde reconstruye con una sensibilidad narrativa poco habitual la vida del exdefensor serbio Vladan Vićević y su inesperado vínculo con El Salvador.
El texto de Marković no se limita a relatar partidos o estadísticas: construye atmósferas. Desde el Estadio Cuscatlán vibrando con más de treinta mil aficionados hasta el eco de una nación entera volcada en su selección, el periodista utiliza el fútbol como telón de fondo para narrar un momento clave en la historia deportiva salvadoreña: las eliminatorias rumbo al Mundial de Francia 1998, donde El Salvador estuvo muy cerca de conseguir su tercera clasificación mundialista, encendiendo una esperanza colectiva que no se vivía desde hacía años.
En ese contexto de ilusión nacional, la llegada de jugadores de origen yugoslavo como Vladan Vićević dio un giro inesperado a la historia. El reportaje destaca cómo estos futbolistas, formados en una escuela europea de carácter y disciplina, se convirtieron en piezas fundamentales de una selección que soñaba con regresar al máximo escenario del fútbol mundial. Para la afición salvadoreña, no eran solo refuerzos extranjeros: eran parte de un proyecto que alimentaba el sueño de volver a un Mundial.
La pieza de Marković sobresale al retratar la transformación de Vićević, nacido en la antigua Yugoslavia, quien pasa de ser un desconocido en Centroamérica a convertirse en símbolo de entrega y liderazgo dentro del campo. Su integración a la selección nacional, su rápida naturalización y su impacto en partidos decisivos reflejan cómo ese grupo de jugadores europeos contribuyó a elevar el nivel competitivo de un equipo que peleaba contra potencias como México y Estados Unidos por un boleto a Francia 98.
Uno de los mayores aciertos del reportaje es su capacidad para humanizar la historia. Lejos de centrarse únicamente en lo deportivo, el periodista da espacio a la emoción colectiva de un país que, durante 1997 y 1998, volvió a creer que el Mundial era posible. El relato de la afición en el Estadio Cuscatlán, el fervor en las calles y la identidad construida alrededor de esa selección aparecen como elementos centrales de una narrativa que trasciende el fútbol.
Finalmente, Marković cierra su enfoque resaltando la dimensión simbólica de la historia: cómo un jugador extranjero puede ser adoptado por un país entero hasta convertirse en parte de su memoria deportiva. La célebre comparación final —que describe a Vićević como “más grande que la catedral”— resume el tono del reportaje y también el sentimiento de una época en la que El Salvador, impulsado por aquel grupo de yugoslavos y su propia generación dorada, estuvo a punto de volver a un Mundial y de regalarle a su gente un sueño que parecía posible.
Puedes leer el reporje original en este link: https://thebelgrader.substack.com/p/the-accidental-hero-of-el-salvador?r=g75fd&utm_campaign=post&utm_medium=web&triedRedirect=true



