Por Alexander Bonilla
Washington y Pekín alcanzaron un acuerdo que marca un giro decisivo en el prolongado debate sobre el futuro de TikTok en Estados Unidos. El pacto establece que el control de las operaciones de la popular plataforma en el país pasará a manos de un nuevo grupo de inversionistas mayoritariamente estadounidenses, con el respaldo directo de la administración del presidente Donald Trump.
La operación da paso a la creación de una empresa conjunta que estará liderada por capital norteamericano, entre ellos grandes actores del sector tecnológico y financiero. Aunque ByteDance, la empresa matriz con sede en China, conservará una participación minoritaria, la toma de decisiones estratégicas quedará bajo una junta directiva dominada por miembros estadounidenses, en un intento por disipar las preocupaciones de seguridad nacional que han rodeado a la aplicación durante años.
TikTok cuenta con más de 150 millones de usuarios activos en Estados Unidos y se ha convertido en una de las principales plataformas para creadores de contenido, marcas y campañas políticas. Su posible prohibición generó incertidumbre entre millones de usuarios y provocó una migración temporal hacia otras redes sociales, ante el temor de una desconexión definitiva.
El acuerdo llega tras múltiples extensiones al plazo original que exigía la venta de la plataforma o su salida del mercado estadounidense. Con esta decisión, la Casa Blanca busca cerrar un capítulo de tensiones políticas y regulatorias, mientras Trump consolida su postura actual de mantener activa la aplicación, ahora bajo un esquema que, según su administración, garantiza control y operación desde Estados Unidos.



