Por Alexander Bonilla
El Comité Olímpico Internacional (COI) anunció este jueves un cambio drástico en sus normas de elegibilidad que, a partir de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, prohibirá la participación de mujeres trans en competencias de la categoría femenina.
La decisión ha encendido un nuevo debate global sobre inclusión y deporte, justo cuando la atención internacional ya se enfoca en la próxima cita olímpica en Estados Unidos.
De acuerdo con el organismo, la nueva política limita la participación en pruebas femeninas únicamente a “mujeres biológicas”, una condición que, según el documento aprobado, será determinada mediante un análisis genético único del gen SRY. Para el COI, el objetivo de esta medida es “proteger la equidad, la seguridad y la integridad” dentro de la categoría femenina.
Aunque el comité no precisó cuántas atletas trans podrían verse afectadas, reconoció que no existe claridad sobre la cantidad de mujeres trans compitiendo actualmente en el nivel olímpico. También se destacó que en los Juegos de París 2024 no participó ninguna atleta que hubiera hecho transición después de haber nacido hombre.
El anuncio llega bajo un clima político y social cargado, especialmente en Estados Unidos, ya que la política del COI guarda similitudes con una orden ejecutiva promovida por el presidente Donald Trump, que busca excluir a mujeres trans de competencias deportivas femeninas. Además, el nuevo reglamento también impacta a atletas con diferencias en el desarrollo sexual (DSD), como la corredora sudafricana y campeona olímpica Caster Semenya.
El COI, ahora bajo el liderazgo de Kirsty Coventry —la primera mujer en dirigir el organismo en sus 132 años de historia— optó por establecer una regla unificada, en lugar de seguir dejando en manos de cada federación deportiva la redacción de sus propias normas. Sin embargo, el tema promete seguir generando controversia en los próximos meses, mientras el mundo del deporte se prepara para Los Ángeles 2028.



