Por Alexander Bonilla
En Estados Unidos, no contar con seguro de salud ya no genera sanciones a nivel federal, pero eso no significa que la obligación haya desaparecido por completo. Para 2026, cinco estados mantienen penalizaciones económicas para quienes no cuenten con cobertura médica, lo que puede impactar directamente en las finanzas de los contribuyentes.
Tras la eliminación de la multa nacional en 2019, territorios como California, Massachusetts, New Jersey, Rhode Island y Washington, D.C. optaron por conservar sus propios sistemas de sanción bajo el concepto de “responsabilidad compartida”. Esta política busca incentivar que más personas se inscriban en planes de salud y así mantener equilibrado el sistema.
¿Cómo se aplican las multas?
Las sanciones se integran al momento de presentar la declaración de impuestos estatal. En la mayoría de los casos, el monto se calcula tomando en cuenta una tarifa fija por persona o un porcentaje de los ingresos familiares, aplicándose la cifra más alta.
Los costos pueden variar significativamente según el estado:
En California, un adulto sin seguro puede pagar desde unos $950 dólares, mientras que las familias podrían superar los $2,800.
En Massachusetts, la multa depende del nivel de ingresos y del costo de los planes básicos disponibles.
New Jersey establece sanciones que comienzan cerca de los $695 dólares por adulto, con incrementos según ingresos.
En Rhode Island, el cobro puede ser mensual por persona o proporcional al ingreso.
En Washington D.C., las penalizaciones pueden ascender a miles de dólares por familia.
¿Multa o seguro? Expertos advierten
Especialistas en finanzas y salud coinciden en que pagar la penalización no necesariamente resulta más barato que adquirir un seguro. De hecho, enfrentar gastos médicos sin cobertura, sumados a la multa, podría representar un golpe económico mayor.
Por ello, recomiendan considerar opciones dentro del mercado de seguros, como planes básicos o de cobertura catastrófica, que suelen ser más accesibles. Además, algunos estados ofrecen subsidios que ayudan a reducir el costo mensual.
Opciones para evitar sanciones
Existen dos vías principales para no pagar estas multas:
Contar con un seguro médico que cumpla con los requisitos mínimos.
Solicitar una exención, disponible en casos como dificultades económicas, bajos ingresos o periodos breves sin cobertura.
Analistas también destacan la importancia de explorar los programas estatales de ayuda, ya que pueden hacer que un seguro resulte más asequible que asumir una penalización.
En un contexto donde los costos médicos siguen en aumento, la decisión de no asegurarse puede terminar siendo más cara de lo que parece a simple vista.


