Ejemplares raros con sellos rojos o series antiguas alcanzan precios de hasta $4,500 entre coleccionistas
Los modestos billetes de dos dólares, que muchos consideran simples curiosidades, podrían convertirse en verdaderos tesoros para los coleccionistas. En Estados Unidos, expertos en numismática están ofreciendo miles de dólares por ejemplares específicos, dependiendo de su antigüedad, el color del sello y el tipo de impresión.
De acuerdo con el portal United States Currency Auctions, un billete de 1886 con sello rojo y certificado plateado puede alcanzar los $4,500 en subastas especializadas. Otros con sello rojo, aunque más recientes, también son codiciados y se venden por más de $1,000, mientras que las versiones con sello marrón tienen igualmente una alta demanda.
No solo los billetes antiguos generan interés: algunos ejemplares de 1995 y 2003 podrían valer hasta $700, especialmente si se conservan en excelente estado y con números de serie poco comunes.
Los especialistas recomiendan a los ciudadanos revisar con atención sus carteras y cajones, ya que podrían tener un billete de dos dólares con valor muy superior al impreso. En muchos casos, aseguran, la diferencia entre un billete común y uno de colección está en los pequeños detalles.


