Por Alexander Bonilla
California/Arizona.— Un episodio inusual de altas temperaturas está marcando el cierre del invierno en el oeste de Estados Unidos, donde termómetros ya superan los 40 °C en varias zonas, generando preocupación entre autoridades y expertos en salud.
De acuerdo con el Servicio Nacional de Meteorología, regiones del sur de California y Arizona enfrentan condiciones significativamente más cálidas de lo habitual para marzo, con registros que se sitúan hasta 20 grados por encima del promedio estacional.
Especialistas advierten que este tipo de eventos tempranos representan un desafío adicional, ya que la población aún no se adapta a las altas temperaturas tras meses más frescos. La meteoróloga Rose Schoenfeld explicó que el contraste térmico incrementa el riesgo de afectaciones como deshidratación y golpes de calor, especialmente en niños, adultos mayores y trabajadores al aire libre.
Las autoridades han emitido alertas y recomiendan limitar la exposición prolongada al sol, mantenerse hidratado y evitar actividades físicas intensas durante las horas más calurosas del día.
Más allá del impacto inmediato en la salud, el fenómeno también comienza a reflejarse en el entorno natural. En distintas áreas, la vegetación ha adelantado sus ciclos, con floraciones fuera de temporada impulsadas por la combinación de lluvias recientes y calor extremo.
Científicos vinculan estos patrones con el avance del calentamiento global, señalando que la frecuencia e intensidad de eventos climáticos atípicos ha aumentado en los últimos años. De hecho, la última década ha concentrado algunos de los registros más cálidos a nivel mundial.
Mientras el fenómeno continúa, expertos advierten que este podría ser solo el inicio de una temporada marcada por temperaturas extremas, en un contexto donde los cambios climáticos redefinen cada vez más el comportamiento de las estaciones.



