Por Alexander Bonilla
DALLAS, Texas. — Amazon ha comenzado a probar en Texas y en varios puntos de Estados Unidos unas gafas inteligentes con realidad aumentada e inteligencia artificial (IA) que prometen cambiar la forma en que los repartidores realizan su trabajo. El objetivo: hacer las entregas más rápidas, seguras y eficientes, reduciendo errores y tiempos de recorrido.
Estas gafas —aún en fase piloto— proyectan en la visión del usuario rutas, direcciones, alertas y datos del paquete en tiempo real, eliminando la necesidad de mirar constantemente un teléfono o escáner manual. Gracias a su sistema de visión por computadora, el dispositivo puede identificar etiquetas, escanear códigos, detectar obstáculos y hasta emitir advertencias sobre peligros cercanos, como tráfico o presencia de animales.
Según Amazon, el sistema no solo optimiza la logística, sino que también busca mejorar la seguridad y reducir el estrés de los conductores, quienes podrán concentrarse más en la conducción y menos en el dispositivo móvil. Además, las gafas permiten tomar fotografías de las entregas sin usar las manos, lo que podría acelerar el proceso de confirmación de entrega.
Sin embargo, la iniciativa no ha estado exenta de críticas. Expertos en tecnología y derechos laborales advierten sobre posibles implicaciones en la privacidad y el nivel de monitoreo que la empresa podría ejercer sobre sus empleados. “El potencial de estas gafas es enorme, pero también lo es su capacidad de vigilancia”, señaló un analista del Tech Privacy Lab en Austin.
Por ahora, el proyecto se mantiene en fase experimental, con un número limitado de repartidores participando en las pruebas. Si los resultados son positivos, Amazon podría extender su uso a nivel nacional en 2026, consolidando un nuevo paso en la integración de la inteligencia artificial dentro de la cadena logística.



