Por Alexander Bonilla
La situación de Julián Álvarez en el Atlético de Madrid sumó este viernes un nuevo y delicado capítulo. Medios españoles reportaron que el delantero argentino habría presentado al club un certificado médico relacionado con un cuadro de depresión, en medio de la tensión generada por su deseo de abandonar el equipo y fichar por el FC Barcelona.
Tres días sin entrenar
Álvarez lleva tres jornadas consecutivas sin participar en los entrenamientos del Atlético. Inicialmente, el club informó que el futbolista se encontraba indispuesto, pero posteriormente trascendió la información sobre el supuesto certificado médico. Como consecuencia, el atacante no estará disponible para el partido frente al Sevilla.
Una situación que se volvió insostenible
El episodio ocurre después de varias semanas de tensión entre el jugador, la directiva y parte de la afición rojiblanca. Álvarez ha manifestado su deseo de continuar su carrera en el Barcelona, pero el Atlético se ha negado públicamente a negociar su salida con el conjunto catalán. La situación incluso provocó abucheos de los aficionados hacia el delantero durante un reciente partido.
El consejero delegado del Atlético, Miguel Ángel Gil Marín, reconoció que el futbolista atraviesa un momento personal y profesional complicado. Según sus declaraciones, Álvarez estaría “realmente mal” y habría sido confundido por personas involucradas en la disputa por su futuro.
Por ahora, la prioridad debería estar puesta en el bienestar del jugador. El Atlético ha señalado que pone sus servicios médicos a disposición de Álvarez y que espera que pueda recuperarse y reincorporarse al equipo cuando esté en condiciones.
Importante: hasta el momento, la información sobre el supuesto diagnóstico de depresión ha sido difundida por medios de comunicación y no consta, en las fuentes consultadas, una confirmación pública del propio Julián Álvarez sobre su estado de salud.



