Por Alexander Bonilla
Una llamada poco común puso a trabajar a los oficiales del Departamento de Policía de San José (SJPD), quienes tuvieron que cambiar las persecuciones habituales por una misión de cuatro patas.
Los agentes recibieron el aviso de que un pequeño pony Shetland andaba suelto por un vecindario. Sin perder tiempo, varias patrullas comenzaron la búsqueda hasta localizar al curioso animal, que tranquilamente trotaba por las calles como si disfrutara de una aventura nocturna.
Después de realizar algunas averiguaciones, los oficiales lograron encontrar al propietario del pony, quien se mostró aliviado de recuperar a su pequeño compañero, que había escapado la noche anterior.
Finalmente, el fugitivo de cuatro patas regresó sano y salvo a casa. La policía celebró el final feliz de esta peculiar misión y, por supuesto, sin necesidad de presentar cargos por «andar hoofeando» por la ciudad.
Todo indica que el pequeño aventurero ya está de vuelta en casa y que su carrera como «pony fugitivo» llegó oficialmente a su fin.



