Por Alexander Bonilla
El gobierno de Estados Unidos anunció una nueva medida migratoria que obligará a ciertos extranjeros que buscan obtener la residencia permanente, conocida como “green card”, a permanecer fuera del territorio estadounidense mientras sus solicitudes son evaluadas.
La disposición impactaría principalmente a personas que actualmente realizan trámites de ajuste migratorio y cuyos procesos deberán completarse desde sus países de origen o desde el extranjero, dependiendo de cada caso.
Autoridades federales indicaron que el objetivo es reforzar los controles migratorios y verificar con mayor rigor la información presentada por los solicitantes antes de autorizar su ingreso como residentes permanentes.
Expertos en inmigración advirtieron que la medida podría generar separaciones familiares prolongadas, retrasos en procesos migratorios y mayores gastos para quienes ya viven y trabajan en Estados Unidos mientras esperan una resolución.
Organizaciones defensoras de inmigrantes también expresaron preocupación por el posible impacto humanitario y legal, especialmente en familias con hijos ciudadanos estadounidenses o personas con procesos avanzados.
Hasta el momento, no se han detallado todos los perfiles que serán afectados ni la fecha exacta en que la normativa comenzará a aplicarse a nivel nacional.



