Por Alexander Bonilla
Después de semanas de largas filas y retrasos en aeropuertos de todo Estados Unidos, la situación comenzó a mejorar gracias al pago de sueldos atrasados a los agentes de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA). Miles de trabajadores que no habían recibido su salario debido al cierre del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) pudieron finalmente cobrar, lo que permitió que los aeropuertos retomaran un funcionamiento más fluido.
En ciudades con cuellos de botella importantes, como Atlanta, Houston y Nueva York, los viajeros notaron que las filas de seguridad empezaban a moverse más rápido. Aunque aún se recomienda llegar con tiempo extra, especialmente durante la temporada de vacaciones de primavera, la mayoría de los aeropuertos registra ya mejoras significativas. Para los pasajeros, la diferencia se siente en minutos ganados y menos estrés al pasar los controles.
El DHS explicó que el retraso en los pagos provocó ausencias masivas entre los agentes, llegando hasta el 40% en algunos aeropuertos, y que incluso más de 500 empleados renunciaron durante el cierre. Con los sueldos al día, la TSA y otras agencias han podido estabilizar su personal, ofreciendo a los viajeros un tránsito más seguro y ordenado. La esperanza ahora es que la normalidad se mantenga mientras continúan las negociaciones en el Congreso para garantizar fondos constantes y evitar nuevos cierres.



