Por Alexander Bonilla
La selección de El Salvador consiguió una victoria sufrida y con sabor a alivio gracias a un gol de Mayer Gil en el tiempo agregado, en un duelo disputado en República Dominicana por la CONCACAF Series 2026. Cuando el empate parecía inevitable, una sola acción cambió el destino del partido y le dio a la Selecta tres puntos que parecían escaparse.
El primer tiempo fue trabado, con pocas ideas y escasas llegadas claras. La intensidad se concentró más en el roce que en el fútbol, y el árbitro hondureño Jefferson Escobar no tardó en sacar tarjetas amarillas para intentar controlar el ritmo. Jhonny Marajo fue amonestado tras un golpe a Jairo Henríquez, mientras que por El Salvador vieron la amarilla Mauricio Cerritos y Marcelo Díaz, en una mitad marcada por la fricción en el mediocampo.
Las oportunidades de gol fueron contadas. El Salvador tuvo una aproximación al minuto 38 con una escapada de Valladares, quien envió un centro cerrado buscando a Brayan Gil, pero el portero Vermignon se anticipó y atrapó el balón sin problemas. Martinica respondió al 41 con un remate de Antiste que pasó cerca del poste izquierdo defendido por Mario González. Con eso, el descanso llegó con un empate sin emociones y un juego que dejaba más dudas que esperanza.
En el complemento, el panorama no mejoró. Ambos equipos siguieron sin encontrar caminos para romper líneas y el partido se volvió cada vez más monótono. Fue entonces cuando El Salvador movió el banquillo en busca de soluciones: ingresaron Emerson Mauricio y Mayer Gil al minuto 65, y después llegaron José Portillo, Cristian Gil Hurtado y Diego Flores para intentar darle orden y algo de profundidad al ataque.
Cuando todo apuntaba a un empate sin goles, apareció el momento decisivo. Tras una acción que nació luego de una falta del defensor Poulolo, Mayer Gil tomó el balón, se quitó a tres rivales y sacó un derechazo alto y bien colocado que dejó sin reacción al arquero Vermignon. El gol cayó en tiempo agregado y desató el festejo salvadoreño, sellando un triunfo inesperado pero vital.



