Por Alexander Bonilla
Desde que comencé mi carrera profesional a principios del 2000 se nos enseñó en las aulas, que siempre hay que estar pendientes de todos los formatos de medios de comunicación, nos simpaticen o no. Cada quien forma su criterio y opinión, y es libre de informarse como mejor le parezca.
La noticia de hoy sobre el cierre de la edición impresa de El Diario de Hoy, que por más de noventa años había estado informando a los salvadoreños, me dio mucha tristeza. Pero al final es una tendencia a nivel mundial, así como le ocurrió al Diario Co Latino en su momento y a El Gráfico, además de otros medios de comunicación muy reconocidos en El Salvador, que también han tenido que adaptarse a los nuevos tiempos y fortalecer su presencia digital.
Desde mi llegada a Estados Unidos he estado monitoreando los medios de comunicación de este país. Acá hay un poco más de espacio porque cada medio se dedica a cubrir su estado o ciudad. Algunos se especializan en ciertos temas: noticias locales, deportes, cine, etc. Todo es más especializado. Por ejemplo, cuando The Washington Post anunció que recortará el 30% de su planilla de periodistas, la competencia comenzó a solidarizarse con sus colegas con mensajes de apoyo en redes sociales.
En cambio, en mi país, El Salvador, veo algunos mensajes disfrutando de esta situación, como si fuese algo bueno, sin valorar que este cambio deja a muchos colegas sin empleo: técnicos de rotativa y trabajadores de distribución que no tienen nada que ver con el contenido. Ellos se quedan sin su empleo, y eso no debería causar alegría a nadie.
El tema de la impresión está en crisis. Los medios tradicionales cada vez luchan más por sobrevivir, pero si quieren seguir vigentes deben apostarle a una buena estrategia de contenidos: buscar material atractivo para todas las generaciones, seguir los parámetros de información útil para tomar buenas decisiones y dejar a un lado la información basura que solo sirve para rellenar espacios.
El periodismo debe continuar, sea en internet, Facebook, Twitter, TikTok o donde sea. El contenido debe ser la luz para que las audiencias formen sus criterios y sus opiniones, independientemente de su ideología, género, raza o religión.
Si como periodistas mantenemos un buen contenido, atractivo e importante para el día a día, no importará si se acaba el papel. Las ideas, las opiniones y una porción de la verdad se mantendrán en quienes amamos y queremos el oficio de informar a los demás.
Desde este medio de comunicación, que está empezando a influir y a fortalecerse día a día, pero mantiene la energía y la perspectiva de ser la voz de los migrantes hispanos en Estados Unidos, nos solidarizamos con todos los periodistas afectados y sabemos que pronto estarán informando a sus audiencias desde otra trinchera. Que no se acabe el buen contenido.
Nota del autor
Este artículo de opinión es escrito por Alexander Bonilla, fundador y administrador de ByV Latino News, un medio de comunicación digital enfocado en mantener informados a los hispanos en Estados Unidos, con base en el Área de la Bahía de San Francisco, estado de California.



