Por Alexander Bonilla
El costo de la gasolina en Estados Unidos registra un nuevo aumento significativo, impulsado por la inestabilidad en Medio Oriente y el impacto directo en el mercado petrolero global. En los últimos días, el precio del crudo superó los 100 dólares por barril tras ataques a infraestructuras energéticas en el contexto del conflicto con Irán.
Según datos de la Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA), el precio promedio nacional de la gasolina se ubicó en 3.72 dólares por galón, alcanzando su punto más alto desde 2023. En estados como California, los precios son aún más elevados, con ciudades como San Francisco donde el galón supera ampliamente los 5.50 dólares.
El incremento ocurre pese a recientes declaraciones del expresidente Donald Trump, quien aseguró que el conflicto internacional estaba cerca de resolverse. Sin embargo, expertos del sector energético advierten que la volatilidad podría continuar, e incluso anticipan que el precio promedio nacional podría acercarse a los 4 dólares por galón en las próximas semanas.
El encarecimiento del combustible ya comienza a repercutir en otros sectores. Empresas de transporte y aerolíneas enfrentan mayores costos operativos, lo que podría traducirse en aumentos de precios para los consumidores, desde productos básicos hasta boletos de avión.
Analistas coinciden en que, mientras persista la incertidumbre geopolítica, los precios de la energía seguirán bajo presión, afectando directamente el bolsillo de millones de estadounidenses.



