Por Alexander Bonilla
Las autoridades federales de Estados Unidos alertaron a agencias de seguridad en California sobre la posibilidad de un ataque con drones vinculado a Irán, en medio del aumento de las tensiones en Medio Oriente tras recientes operaciones militares estadounidenses.
De acuerdo con el Federal Bureau of Investigation (FBI), la advertencia fue distribuida a departamentos policiales del estado a finales de febrero luego de que surgiera información de inteligencia que sugiere que Irán habría considerado lanzar un ataque sorpresa utilizando vehículos aéreos no tripulados desde una embarcación ubicada frente a la costa estadounidense.
El aviso señala que los posibles objetivos estarían en California, aunque no se han identificado lugares específicos ni se ha determinado un momento concreto para un eventual ataque.
El gobernador de California, Gavin Newsom, confirmó durante una conferencia de prensa que las autoridades estatales ya fueron informadas sobre la amenaza potencial y que se mantienen coordinadas con agencias federales y fuerzas policiales locales para reforzar las medidas de seguridad.
Newsom explicó que el Centro de Operaciones del estado comparte información con distintas agencias a través de la red de coordinación de emergencias para monitorear cualquier riesgo y garantizar la protección de la población.
Por su parte, departamentos policiales como el de Oakland indicaron que están en comunicación constante con socios federales para evaluar la situación y determinar si es necesario aumentar la presencia de agentes en ciertas áreas.
La advertencia se produce en medio de un conflicto en escalada en Medio Oriente, luego de ataques aéreos realizados por fuerzas de Estados Unidos e Israel contra objetivos en Irán que derivaron en la muerte del líder supremo iraní, Ali Khamenei, a finales de febrero. Tras su fallecimiento, la Asamblea de Expertos iraní designó como nuevo líder supremo a su hijo, Mojtaba Khamenei.
En respuesta a las acciones militares, el gobierno iraní ha intensificado el uso de drones contra objetivos en distintas zonas del Medio Oriente, lo que ha elevado la preocupación de las autoridades estadounidenses sobre posibles represalias fuera de la región.
Hasta ahora, funcionarios federales señalan que la información disponible es limitada y que no existen detalles sobre la logística, los responsables directos o los objetivos específicos de la supuesta operación. Entretanto, las agencias de seguridad continúan vigilando la situación y reforzando la cooperación entre los distintos niveles de gobierno.



