Por Alexander Bonilla
San Francisco — Lo que comenzó como una jornada de adrenalina y motores terminó dejando malestar entre residentes del vecindario Marina en San Francisco, luego de que una multitud asistiera a una exhibición de autos de Fórmula 1 organizada por Red Bull el pasado fin de semana.
Vecinos de la zona aseguraron que la gran afluencia de espectadores superó la capacidad del área, provocando desorden y afectaciones a propiedades privadas. De acuerdo con testimonios, algunas personas se subieron a árboles y estructuras residenciales para obtener una mejor vista del espectáculo, lo que habría derivado en ventanas rotas, daños en garajes y otras afectaciones materiales.
“Hubo momentos de caos, especialmente del lado donde están las casas. Faltó respeto por la propiedad privada”, relató uno de los residentes afectados, quien señaló que incluso hubo personas que intentaron acceder a balcones.
Aunque las autoridades locales reconocieron la magnitud del evento, hasta el momento no han confirmado oficialmente que los daños reportados sean consecuencia directa de la concentración masiva de asistentes.
La exhibición atrajo a cientos de fanáticos del automovilismo, convirtiendo las calles cercanas en un punto de encuentro improvisado. Sin embargo, la situación ha reavivado el debate entre vecinos y organizadores sobre la logística y las medidas de seguridad necesarias para este tipo de eventos en áreas residenciales.
Mientras algunos celebran la proyección internacional que generan este tipo de demostraciones automovilísticas, residentes insisten en que se deben establecer controles más estrictos para evitar que la emoción se traduzca en pérdidas para la comunidad.



