Cuba atraviesa una crisis de combustible y energía que paraliza sectores clave del país

Por Alexander Bonilla

La Habana, Cuba — Cuba enfrenta una grave crisis de combustible y generación eléctrica que ha comenzado a afectar de forma directa la vida cotidiana de la población y el funcionamiento de sectores estratégicos como el transporte, la aviación, el turismo y los servicios básicos.

En los últimos días, las autoridades cubanas advirtieron que el país no cuenta con suficiente combustible para abastecer a las aerolíneas en sus aeropuertos, una situación que ha obligado a varias compañías internacionales a suspender o reprogramar vuelos, especialmente desde Canadá y Europa. La falta de queroseno de aviación marca un nuevo punto crítico en una crisis energética que se ha venido profundizando desde finales de 2025.

🔌 Apagones y limitaciones en servicios esenciales

La escasez de combustible también ha golpeado con fuerza al sistema eléctrico nacional. Las termoeléctricas operan por debajo de su capacidad debido a la falta de petróleo y a constantes averías, lo que ha provocado apagones prolongados y recurrentes en varias provincias del país. En algunos casos, los cortes eléctricos se extienden por más de ocho horas diarias.

El transporte público se ha visto reducido, con menos autobuses en circulación y restricciones en el suministro de gasolina y diésel, afectando la movilidad de trabajadores, estudiantes y servicios de emergencia no prioritarios.

🏨 Impacto económico y turístico

La crisis energética ha tenido un efecto inmediato en el sector turístico, uno de los principales motores económicos de la isla. Algunos hoteles han reducido operaciones, mientras eventos culturales y ferias internacionales han sido pospuestos o cancelados por la imposibilidad de garantizar electricidad y transporte.

Economistas advierten que esta situación podría agravar la ya delicada economía cubana, marcada por la inflación, la escasez de alimentos y la caída de ingresos en divisas.

🌍 Contexto internacional y causas del desabastecimiento

El gobierno cubano atribuye parte de la crisis a la reducción de envíos de petróleo desde países aliados, a problemas financieros para pagar importaciones y a las sanciones económicas de Estados Unidos, que dificultan el acceso a mercados internacionales de combustible y a créditos.

Desde el exterior, algunos gobiernos han calificado la situación como “crítica” y han señalado que la combinación de sanciones, falta de divisas y deterioro de la infraestructura energética ha dejado a Cuba en una posición extremadamente vulnerable.


En resumen, la falta de combustible y energía mantiene a Cuba en una situación límite, con consecuencias visibles en la vida diaria, la economía y la conectividad internacional. Mientras las autoridades buscan soluciones de emergencia, la población enfrenta apagones, transporte reducido y una incertidumbre creciente sobre el corto plazo.

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