Por Alexander Bonilla
Santa Clara, California. — A pocos días del Super Bowl LX, autoridades federales confirmaron un despliegue ampliado de agentes migratorios dentro y alrededor del Levi’s Stadium, lo que ha generado inquietud entre organizaciones comunitarias y asistentes al evento deportivo más importante del año.
El Departamento de Seguridad Nacional informó que personal del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) formará parte del operativo de seguridad previsto para el 8 de febrero, cuando los New England Patriots y los Seattle Seahawks disputen el campeonato de la NFL en el Área de la Bahía.
Funcionarios federales señalaron que la presencia de ICE responde a directrices de la actual administración para mantener activos los esfuerzos de cumplimiento de leyes migratorias, incluso durante eventos masivos. Esta postura ha provocado reacciones inmediatas de activistas y defensores de derechos civiles, quienes temen que la medida desaliente la asistencia de familias inmigrantes.
En respuesta, ha comenzado a tomar fuerza una campaña nacional bajo el lema “No a ICE en el Super Bowl”, que ya reúne miles de firmas para exigir que la liga limite el acceso de agentes federales al estadio. Hasta ahora, la NFL no ha emitido una postura oficial sobre el tema.
El anuncio ocurre en un clima de tensión tras recientes incidentes relacionados con operativos federales en otras ciudades del país, lo que ha derivado en protestas y llamados a revisar los protocolos de seguridad.
Mientras los equipos afinan sus entrenamientos y llegan a Santa Clara, autoridades locales advierten que los aficionados deberán anticipar controles más estrictos durante las actividades previas y el día del partido. Organizaciones legales también recomiendan a la comunidad informarse sobre sus derechos ante cualquier interacción con agentes federales.
El Super Bowl LX, además de ser una fiesta deportiva, se perfila así como un evento marcado por el debate nacional sobre inmigración y seguridad pública.



