Por Alexander Bonilla
San Francisco se reunió este fin de semana para despedir a una de sus figuras más entrañables: Claude, el caimán albino que durante años fue uno de los grandes símbolos de la California Academy of Sciences. El homenaje, realizado el domingo 18 de enero en Golden Gate Park, congregó a familias, seguidores y admiradores que quisieron recordar su legado desde una mirada festiva y comunitaria.
El encuentro tuvo lugar en el Bandshell del parque y combinó música, palabras y expresiones artísticas en un ambiente de celebración. Inspirado en las raíces de Claude en Luisiana, el acto incluyó un desfile musical al estilo de Nueva Orleans que invitó al público a sumarse con bailes y aplausos. Cuidadores del Acuario Steinhart compartieron anécdotas sobre la convivencia diaria con el reptil, mientras jóvenes poetas ofrecieron lecturas dedicadas a su memoria.
Uno de los momentos más simbólicos fue la presentación oficial del nombre “Claude the Alligator Way” para una calle cercana, una iniciativa impulsada por votación ciudadana que reflejó el cariño que la ciudad desarrolló por el animal. También hubo actividades familiares, como un desfile de disfraces temáticos, cuentacuentos infantiles y espacios donde los asistentes dejaron mensajes y recuerdos en honor a Claude.
Tras el evento al aire libre, muchos visitantes continuaron la jornada dentro de la California Academy of Sciences, donde se realizaron charlas científicas, juegos educativos y talleres creativos relacionados con la figura del caimán albino. Artistas locales ofrecieron piezas conmemorativas, mientras se proyectaba la transmisión del homenaje para quienes prefirieron seguirlo bajo techo.
Claude falleció en diciembre de 2025 a los 30 años, luego de que especialistas confirmaran que padecía cáncer hepático. Durante sus 17 años en la Academia, fue visitado por millones de personas y se convirtió en un emblema de divulgación científica y diversidad, al representar cómo la diferencia también puede ser motivo de orgullo y conexión.
El homenaje cerró con un mensaje compartido por organizadores y asistentes: aunque Claude ya no esté físicamente, su historia seguirá viva como parte de la memoria colectiva de San Francisco y de la misión educativa de la Academia.



