Por Alexander Bonilla
Un operativo de control migratorio en Minneapolis terminó este miércoles con un inmigrante venezolano herido de bala y un agente federal hospitalizado, en un nuevo episodio que intensifica el debate sobre la presencia de autoridades federales en esa ciudad de Minnesota.
De acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), los hechos ocurrieron durante una parada de tráfico considerada “selectiva”. Las autoridades señalaron que el conductor intentó evadir la detención, abandonó su vehículo y se produjo un forcejeo cuando un agente intentó arrestarlo a pie. En ese momento, otras dos personas habrían intervenido, lo que derivó en una confrontación física.
El DHS indicó que el agente utilizó su arma de fuego al considerar que su vida estaba en riesgo. El inmigrante recibió un disparo en una pierna y fue trasladado a un hospital, al igual que el agente involucrado. Las otras dos personas fueron detenidas y permanecen bajo custodia mientras continúan las investigaciones.
El incidente se produce en un contexto de alta tensión en Minneapolis, tras recientes protestas por la actuación de agentes federales en operativos migratorios y, en particular, luego de la muerte de la ciudadana estadounidense Renee Nicole Good durante una acción de ICE ocurrida la semana pasada. Ese caso ha motivado investigaciones paralelas del FBI y de organismos internos del Gobierno federal, además de la renuncia de varios fiscales por desacuerdos sobre el rumbo de la pesquisa.
Autoridades estatales y locales han expresado su preocupación por el impacto del operativo federal conocido como Metro Surge, al que califican de desproporcionado y potencialmente inconstitucional. Incluso, los gobiernos de Minnesota, Minneapolis y St. Paul presentaron una demanda contra el DHS para exigir el fin de estas acciones.
Mientras tanto, el DHS defendió la actuación de sus agentes y reiteró que los procedimientos se ajustan a los protocolos de seguridad. El FBI continúa revisando lo ocurrido en el más reciente incidente, mientras organizaciones civiles y líderes políticos reclaman mayor transparencia y supervisión independiente sobre las operaciones migratorias en la región.



