Por Alexander Bonilla
Los San Francisco 49ers firmaron una de sus victorias más significativas de la temporada al imponerse 23-19 a los Philadelphia Eagles en la ronda de comodines de la NFL, dejando en el camino a los actuales campeones del Super Bowl y manteniendo vivo su sueño de campeonato.
El duelo, disputado en Filadelfia, se definió en los minutos finales gracias a la sangre fría del mariscal Brock Purdy, quien conectó con Christian McCaffrey para un touchdown decisivo en el último cuarto. La anotación selló una noche de redención para Purdy, que tres años atrás había salido lesionado de este mismo escenario en un partido que marcó su carrera.
San Francisco apostó por la creatividad ofensiva en momentos clave. Una jugada de engaño, ejecutada por el receptor Jauan Jennings, sorprendió a la defensiva local cuando lanzó un pase de touchdown de 29 yardas a McCaffrey, una acción que cambió el rumbo del encuentro y le dio ventaja momentánea a los visitantes.
Purdy terminó el partido con 262 yardas aéreas, pese a sufrir dos intercepciones. Sin embargo, la defensiva de los 49ers respondió al limitar el daño y permitir solo tres puntos tras esas pérdidas de balón. Jennings tuvo una actuación multifacética, aportando yardas por aire y por tierra, además de su pase de anotación.
Del lado de los Eagles, la ofensiva nunca logró
establecer ritmo. Jalen Hurts lanzó para 168 yardas y un touchdown, pero Filadelfia se desinfló tras el descanso, acumulando apenas 36 yardas ofensivas en el tercer cuarto. Un pase incompleto en cuarta oportunidad, con menos de un minuto por jugar, puso fin a la última esperanza local.
La victoria no estuvo exenta de preocupación para San Francisco. El ala cerrada George Kittle salió del partido antes del descanso tras sufrir una lesión en el tendón de Aquiles derecho, y su disponibilidad para el próximo compromiso está en duda.
Con este resultado, los 49ers avanzan a la ronda divisional de la NFC, donde deberán visitar a Seattle, el mejor sembrado de la conferencia, en un duelo entre rivales del Oeste que promete intensidad y drama rumbo al Super Bowl.



