Por Alexander Bonilla Paz
Oakland cerró 2025 con uno de los descensos más significativos en criminalidad de las últimas décadas, según informaron autoridades municipales y policiales en una conferencia de prensa. Los datos oficiales muestran una reducción general del 24% en los delitos y una caída del 22% en los homicidios en comparación con 2024, alcanzando un total de 67 asesinatos, la cifra más baja registrada en muchos años.
La alcaldesa Barbara Lee subrayó que, aunque las estadísticas reflejan progreso, no deben interpretarse como un punto final. “Cada vida perdida es inaceptable. Detrás de los números hay personas y familias”, afirmó, al tiempo que reconoció que la disminución representa vidas que no se perdieron gracias a los esfuerzos de prevención y respuesta.
El balance positivo de 2025 contrasta con el inicio de 2026, marcado por cinco homicidios en los primeros cuatro días del año. Las autoridades explicaron que uno de los casos fue determinado como defensa propia, en otro se realizó un arresto y existen avances importantes en investigaciones recientes, incluido un caso múltiple que aún está bajo análisis.
El jefe interino de la Policía de Oakland, James Beere, atribuyó parte de los resultados al uso de nuevas tecnologías y estrategias operativas. Durante el año pasado, más de 1,200 armas fueron retiradas de las calles y se reforzó el uso de herramientas como lectores de placas, sistemas de detección de disparos y drones, en un contexto de limitaciones de personal.
Pese a los avances, líderes comunitarios mantienen reservas sobre la fiabilidad de las cifras, señalando que muchos delitos, especialmente los no violentos, no siempre se denuncian. Ante ello, las autoridades recalcaron que el enfoque actual combina tecnología, prevención, programas de interrupción de la violencia y la reactivación de iniciativas como Ceasefire, además de nuevas inversiones en academias policiales y programas comunitarios, con el objetivo de sostener y profundizar la reducción del crimen en la ciudad.



