Por: Alexander Bonilla Paz
SAN FRANCISCO — El legado artístico de Frida Kahlo marcó un nuevo capítulo este jueves luego de que su obra “El sueño (La cama)”, un autorretrato realizado en 1940, alcanzara los 54.7 millones de dólares durante una subasta en Nueva York, fijando un récord sin precedentes para una pieza creada por una mujer.
La puja, organizada por la casa Sotheby’s, superó marcas previas establecidas por la propia Kahlo y también por la estadounidense Georgia O’Keeffe, cuyo cuadro “Jimson Weed/White Flower No. 1” mantenía el liderazgo desde 2014 con 44.4 millones. La identidad del comprador se mantuvo en reserva.
Una pieza rara y codiciada
La obra vendida forma parte del reducido grupo de pinturas de Kahlo que permanecen en colecciones privadas fuera de México, ya que la mayoría está protegida por leyes que impiden su salida del país. Su disponibilidad en el mercado internacional incrementó el interés entre coleccionistas y museos de todo el mundo.
Expertos señalan que el cuadro no se veía en una exhibición pública desde finales de los años 90, lo que ha despertado inquietud entre historiadores del arte ante la posibilidad de que vuelva a mantenerse fuera del alcance del público. Aun así, existen solicitudes formales para mostrarla próximamente en Nueva York, Londres y Bruselas.
Un autorretrato cargado de simbolismo
“El sueño (La cama)” muestra a Kahlo recostada en una cama de madera que parece flotar entre nubes, cubierta por una manta dorada y rodeada de enredaderas. Sobre ella descansa una figura esquelética envuelta en dinamita, inspirada en los tradicionales Judas de papel maché mexicanos.
La casa de subastas describió la pieza como “una reflexión entre el sueño y la muerte”, señalando que la artista plasmó sus miedos y dolores con total sinceridad, especialmente después de su grave accidente a los 18 años, que marcó el resto de su vida.
Aunque muchos críticos la vincularon con el surrealismo, Kahlo siempre insistió: “No pinto sueños. Pinto mi realidad.”



