A partir de este domingo, millones de personas en Estados Unidos deberán atrasar sus relojes una hora debido al fin del Horario de Verano (Daylight Saving Time), una medida que se aplica cada año el primer domingo de noviembre.
El cambio oficial se realiza a las 2:00 a.m., cuando el reloj deberá marcar 1:00 a.m. nuevamente. Con este ajuste, los días comenzarán a sentirse más cortos, anochecerá más temprano y las mañanas tendrán más luz natural.
Este cambio busca ahorrar energía y aprovechar mejor la luz del día, aunque su efectividad ha sido discutida en los últimos años. En el Congreso, algunos legisladores han impulsado proyectos para terminar con la práctica y mantener un horario fijo durante todo el año, pero hasta ahora no se ha aprobado una resolución definitiva.
Recomendaciones:
Ajustar relojes analógicos antes de dormir el sábado.
Verificar el horario en electrodomésticos, relojes de auto y sistemas que no cambian automáticamente.
Adaptar rutinas de sueño para evitar cansancio durante la semana.
Mientras tanto, el próximo cambio de horario se dará en marzo de 2026, cuando el país vuelva a adoptar el Horario de Verano.
Redacción: Alexander Bonilla Paz


