Trump propone importar carne argentina para frenar los precios en EE.UU.

Washington, 19 de octubre. — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planteó este domingo la posibilidad de importar carne de res desde Argentina como una medida para frenar la escalada de precios que afecta a los consumidores estadounidenses. La propuesta, que sorprendió a los periodistas durante un vuelo presidencial hacia Washington, apunta a aliviar la presión inflacionaria que atraviesa el país norteamericano.

“Podríamos comprar algo de carne de Argentina. Si lo hiciéramos, los precios bajarían”, dijo el mandatario, al tiempo que calificó a la nación sudamericana como “un muy buen aliado”. La idea se enmarca en los esfuerzos de su administración por enfrentar el alza récord en el costo de la carne, producto de la reducción de los rebaños nacionales debido a las prolongadas sequías en el oeste estadounidense.

El anuncio llega apenas días después del encuentro entre Trump y el presidente argentino, Javier Milei, en la Casa Blanca. En aquella reunión, ambos mandatarios discutieron los términos de una línea de crédito de veinte mil millones de dólares otorgada por Washington para reforzar la debilitada economía argentina. Trump reiteró su respaldo político al líder ultralibertario, pero también condicionó el futuro del apoyo financiero a la continuidad de su gobierno y de sus políticas económicas.

“Argentina está luchando por sobrevivir. Si puedo ayudarlos, lo haré”, señaló el mandatario, quien destacó la necesidad de fortalecer la relación bilateral. Para el republicano, la compra de carne podría beneficiar a ambos países: reducir los precios domésticos y, a la vez, inyectar divisas frescas a la golpeada economía argentina.

La propuesta aún no se ha concretado en un acuerdo formal, pero genera expectativas en el sector agroexportador argentino, que ve en Estados Unidos un mercado clave. Si se materializa, marcaría un nuevo capítulo en las relaciones comerciales entre ambas naciones, con un impacto directo en los bolsillos de los consumidores estadounidenses y en las finanzas del país sudamericano.

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