La compañía inicia una nueva era de entregas autónomas con un programa piloto en Phoenix, apostando por un modelo híbrido entre tecnología y trabajo humano.
DoorDash dio un paso más hacia el futuro del reparto con la presentación de Dot, un pequeño robot eléctrico diseñado para realizar entregas cortas sin intervención humana. El dispositivo, de apariencia compacta y funcionamiento autónomo, ya se encuentra operando en Phoenix, Arizona, como parte de un programa piloto que podría expandirse a más estados en los próximos meses.
El nuevo sistema forma parte de la Autonomous Delivery Platform (ADP), una red impulsada por inteligencia artificial que asigna los pedidos según su complejidad. Así, la tecnología decide en tiempo real si un encargo será entregado por un repartidor humano (Dasher) o por uno de estos robots inteligentes.
DoorDash asegura que la automatización no busca sustituir a sus trabajadores, sino complementar su labor. Mientras Dot se encarga de recorridos simples y repetitivos, los Dashers continuarían atendiendo pedidos que requieren contacto directo o mayor cuidado, como comidas familiares o productos delicados.
“Queremos que cada entrega sea más eficiente y práctica tanto para los clientes como para los comercios”, explicó la empresa en un comunicado.
El proyecto apunta a llegar antes de fin de año a más de 1.5 millones de usuarios, ampliando la flota de robots en diferentes ciudades. En las zonas donde ya se realizan pruebas, los vecinos comienzan a acostumbrarse a la presencia de estos pequeños vehículos rojos que avanzan por las aceras y ciclovías, abriendo paso a un nuevo modelo de reparto urbano en Estados Unidos.


