Las autoridades federales de inmigración de Estados Unidos realizaron este jueves un operativo en una de las plantas más grandes de Hyundai, ubicada en el sureste de Georgia. La acción provocó que se suspendieran temporalmente las obras de construcción de una fábrica adyacente destinada a la producción de baterías para vehículos eléctricos.
El portavoz del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), Lindsay Williams, confirmó que el operativo se llevó a cabo en la instalación de 1,214 hectáreas (3,000 acres), situada al oeste de Savannah. Según detalló, los agentes federales se concentraron en el sitio de construcción de la planta de baterías.
Hyundai Motor Group invirtió 7,600 millones de dólares en este proyecto, considerado el más grande en la historia del desarrollo económico de Georgia. La planta comenzó a fabricar vehículos eléctricos hace un año y emplea actualmente a unas 1,200 personas, lo que la convierte en un pilar de la industria automotriz en la región.
El Departamento de Seguridad Nacional informó en un comunicado que el operativo corresponde a una investigación criminal en curso sobre presuntas prácticas laborales ilegales y otros delitos federales graves. Sin embargo, no se especificó si hubo detenciones o arrestos durante la intervención.
La planta de Hyundai ha sido promovida como un símbolo de innovación y desarrollo por las autoridades estatales, incluido el gobernador de Georgia. El operativo de ICE, sin embargo, plantea interrogantes sobre las condiciones laborales en el megaproyecto y el posible impacto que esta investigación pueda tener en su futuro inmediato.



